domingo, 13 de mayo de 2012
'The Avengers', rompiendo el mito de los blockbusters
Cuando me enteré de que iban a hacer una película sobre 'los Vengadores', fui bastante escéptico: creía que juntar a un grupo de superhéroes de una misma casa de cómics podría funcionar en papel, pero no en la gran pantalla. Es cierto que el cómic de 'los Vengadores' es de los menos monótonos, ya que es un grupo totalmente cambiante. Entonces me hice una pregunta: ¿qué héroes de Marvel van a pasar por la gran pantalla en esta película? Y vi el reparto: Thor, Viuda Negra, Hulk, Capitán América, Iron Man y Ojo de Halcón. A priori podía sonar interesante, pero todo el mundo se preguntó: ¿Dónde esta Silver Surfer? ¿Y Lobezno? ¿Habría otros cameos anunciados? Definitivamente no, y es que 'los Vengadores' promete lo que puede ofrecer, ni más ni menos. Y lo que ofrece es un gran entretenimiento de más de dos horas de duración que se pasan voladas. Explicando la historia sin grandes vacíos argumentales, y siendo un blockbuster más dentro del imperio de Hollywood, hace que durante la película no pensemos en que únicamente estamos viendo una película de superhéroes más. Y es que 'los Vengadores' podría calificarse como una de las mejores películas basadas en un cómic de Marvel (recordemos que para mí las películas de Batman de Christopher Nolan transmiten mucho más, y Batman es de DC).
Se ve clara la intención de la productora de hacer de esta película una fábrica de spin-offs (veremos a ver cuanto tardan en hacer la película de Viuda Negra con Ojo de Halcón). Pero también podemos apreciar que no sólo buscan impresionarnos, también empatizar. Y eso lo consigue de una forma brutal: nunca antes había empatizado con tanto superhéroe junto, pero en ésta película pueden llegar a pasarlo muy mal, y nosotros, los espectadores, vivimos momentos de gran tensión. Además, todos en la película tienen su momento, nadie es más protagonista que otro. E incluso llegan a demostrarnos que ser un superhéroe no significa tener sólo músculos, o la capacidad de transformarte en otro ser: ellos también tienen sentimientos, e incluso sienten durante la película que nadie se preocupa por ellos, siendo únicamente objetos en mano del gobierno Americano. Toda una reflexión.
La historia comienza con la investigación del Teseracto en el S.H.I.E.L.D., cuando de repente se abre un portal a otro planeta llamado Asgard (los fans de Marvel conoceréis este planeta de sobra), adentrándose Loki, hermano de Thor. Es entonces cuando, reclutando a gente, entre ellos Ojo de Halcón, intenta destruir el S.H.I.E.L.D. y hacerse rey del planeta tierra, demostrando su poder en su planeta natal. A partir de aquí, necesitan de la ayuda de un grupo de personas que tienen una serie de habilidades especiales, todas ellas formando parte de un plan de ayuda llamado 'los Vengadores'. Es ahí cuando Furia (Samuel L. Jackson) se pone en contacto con Viuda Negra (Scarlett Johansson), Capitán América (Chris Evans) y Iron Man (Robert Downey Jr.), encomendándole a la primera ponerse en contacto con Bruce Banner/Hulk, cosniguiendo reunir a los cuatro. A partir de ahí, lo único que nos podemos esperar es la acción que vamos predispuestos a ver en la gran pantalla.
Los gráficos son muy logrados, pensando por primera vez que no estamos viendo algo hecho por ordenador: y es que no podíamos esperar otra cosa, ya que una de las empresas que participó en la post-producción es la misma que participó en Avatar. La banda sonora también es muy buena, si bien es cierto que la película no va a ser recordada por la misma. Lo que sí que me llamo mucho la atención es la confluencia de historias que nos encontramos en 'Los Vengadores', y aquí se ve una clara intención en hacer de esta más que probable saga un centro donde varias historias se encuentran. En declaraciones recientes, han afirmado que el ciclo Iron Man se cerrará en 'los Vengadores 2', pero para ello tendremos que esperar hasta 2015.
Ante películas así solo me cabe decir que chapeau, que han demostrado con ganas que una película de superhéroes no tiene por qué ser mala, y que Marvel no está ni mucho menos de capa caída. Ahora solamente hay que esperar al 2015, y hacer apuestas de quienes pasarán a formar parte de este grupo: hay que contar que Marvel Studios es de Disney, y Spiderman y X-Men no son de Disney, sino de Sony y Fox respectivamente. ¿Hablaríamos de Ant-Man y su mujer The Wasp? Únicamente nos queda esperar, sólo son 3 años, así que espero que dentro de poco tengamos buenas noticias, y sobre todo, nos sorprendan, manteniendo el nivel que ha tenido esta primera parte.
Por cierto... quien vaya a verla al cine, que no salga de la sala, durante los créditos aparece una escena relevante... ahí queda eso.
martes, 10 de abril de 2012
"Promoción fantasma" o la 'americanada' a la española
"Soy la ramera de Babilonia!"
Sigo con un repaso al cine español, que nunca está de más recordar que de vez en cuando, nos salen buenas películas, y ésta puede ser una de ellas. Esta película fui a verla el día del estreno, con ganas, pero a su vez con ese escepticismo con el que vamos los españoles cuando acudimos al cine a ver una película patria. El reparto pintaba bien, al igual que la trama. Y las ganas de ir a verla están motivadas en su mayoría por las ganas de pasarlo bien. Y, efectivamente, lo pasas bien. ¿Película recomendable? Sí, siempre y cuando las personas a las que se la has recomendado sean de risa fácil. Y es que "Promoción Fantasma" es una película que juega con el humor fácil y sencillo, basado en ocasiones en gags americanos y respaldada en gran parte por el reparto que hace de esta película una de las mejores comedias españolas de los últimos años, compartiendo grupo con "Primos", "Pagafantas" o "Que se mueran los feos".
"Promoción Fantasma" trata la historia de un profesor llamado Modesto (Raúl Arévalo) que, traumatizado desde pequeño por su poder de ver e interaccionar con fantasmas, llega a un colegio donde se encontrará con cinco fantasmas a los que ayudará a resolver su asignatura pendiente. Hasta aquí todo pinta bien. Sin embargo, en ocasiones vemos que los propios fantasmas no son capaces de llevar toda la historia. Y es aquí donde entra ese gran reparto de secundarios: Joaquín Reyes como psiquiatra, Alexandra Jiménez como la directora o Silvia Abril como la recepcionista hacen que en ocasiones el humor de la película sea realmente delicioso. Mención especial merece Carlos Areces, como el típico padre de alumno realmente pesado, al que desde el minuto uno quieres hacer desaparecer de pantalla. Digamos que es el personaje odioso, al que nadie soporta, pero que conlleva sin que nos demos cuenta un gran peso de la historia, participando en prácticamente todas las tramas.
Hay, en cambio, otras historias totalmente surrealistas, como la que vive Aura Garrido con Jaime Olías, pareja que no sólo carece de sentido, sino que en ocasiones siente más de lo que pueden llegar a sentir los vivos (en vida). Y es que en esta película, como en muchas de las películas españolas, se da demasiada importancia a las relaciones interpersonales: y este es para mí el gran error de 'Promoción Fantasma'. Podían haber jugado mucho más con la comedia, las situaciones absurdas y la risa fácil en el espectador. Hay momentos que va perdiendo intensidad, dejando lugar a los momentos sentimentales. Pero también hay que reconocer que el director ha sabido donde meterlos y donde no. Aún así, para mí sobraban.
Quizás también otra pega es el uso abusivo de clichés americanos: que si el colegio-campus, el estadio enorme y verde donde se practican todos los deportes (incluyendo volley)... Pero también es cierto que esta película, tal y como está hecha, la hacen en EEUU, y sintiéndolo mucho, triunfa. Se trata de una película dedicada única y exclusivamente a la juventud de hoy en día, que acostumbrada a las películas americanas, puede captar de una mejor forma el humor que nos intentan transmitir. Y esta película tiene mucho humor americano, cosa que también es de agradecer, ya que por un momento salir del humor cañí nunca viene mal.
Con un reparto antes mencionado muy bueno, y unos momentos, cuanto menos, curiosos, no podemos hablar de una película prescindible, pero tampoco de una película que pasará a la historia del cine como una gran comedia, si bien debido al nivel de la comedia española, podemos situarla en muy buen lugar.
Aun así, no sé si esta película llegará a recordarse dentro de un tiempo, como sí ha ocurrido con 'Fuga de cerebros' o 'Primos'. Habrá que verlo, y ver, cuando la emitan en televisión, si de verdad despierta tanto interés, y si según el público, merece la pena. En mi opinión, sí.
miércoles, 4 de abril de 2012
'REC: Génesis', la boda perfecta
"¡Apóstatas, hijos de puta!"
He de reconocer que fui al cine con miedo, quizás porque tanto 'REC' como 'REC:2' habían calado hondo en mi colección de cine de terror. Habían sido dos películas innovadoras, que cámara en mano, te dejaban embobado con cada situación que pasaba, metiéndote de lleno en la película. Y quizás ese cambio, el de la cámara en mano a la cámara fija, así como el cambio de personajes y de localización, hacían que 'REC: Génesis' fuera como un soplo de aire fresco a esta saga que había perdido fuelle ya en la 2ª. Y así fue. Sin duda, 'REC: Génesis' es un cambio que nunca viene mal. Tanto las actuaciones de todos los intérpretes, como su mayor nivel de sadismo, hacen de ésta película cualquier cosa menos algo prescindible.
Con un inicio que nos hace familiarizarnos de una forma más rápida con la película, Paco Plaza ha sabido de una forma asombrosa, seguir sorprendiéndonos en una saga que bien podría caer en la monotonía. Pero son pocas las situaciones que llegan a repetirse con respecto a las otras películas. Quizás, 'REC: Génesis' peca de surrealismo en ocasiones, pero eso no sirve para enlazar de mejor manera la comedia que tanto brilla en esta película. Y es así, 'REC: Génesis' nos ofrece tanto sadismo, con algún que otro bote en el asiento, como comedia, de una forma casi equitativa, y que permite ver desde otro punto de vista una película que, a diferencia de sus dos antecesoras, sí es apta para cardíacos, debido a su falta de terror (aunque repito, las escenas gores son más, así como mucho más realistas).
La película comienza cual vídeo casero, y es que, como REC, es la mejor forma de meternos en la historia. Durante los primeros quince minutos vemos lo que hemos podido ver durante nuestra vida: una boda, con los amigos borrachos del novio, que van detrás de las amigas guapas de la novia, y con unos familiares donde encontramos de todo (increíble el abuelo). Ya de por sí, es difícil explicar porqué ocurre todo lo que ocurre sin hacer ningún SPOILER, el cual, no voy a hacer. Sin embargo, durante toda la película observamos innumerables guiños a REC, quizás porque esta tercera parte nos la presentaban como el origen, o la explicación de porqué pasaba lo que pasaba en el edificio de Barcelona. Y quizás ese es el punto amargo de esta película: las explicaciones se dan rápido, deprisa y corriendo. Es recomendable ver REC:2 si quieres entender algo de lo que ocurre en esta película, sino, puedes estar perdido.
La actuación de los novios, Diego Martín y Leticia Dolera, es cuanto menos buena. Yo recalcaría a Leticia, quizás porque su físico y su actitud ante la cámara (no quiero mencionar su liga y su corte en el vestido que pone cardíaco a cualquier persona), la hacen casi perfecta para una película de miedo. Si yo fuera ella, no abandonaría este género: puede tener mucho futuro. En cuanto a los secundarios, cuenta con un reparto que, al igual que en las dos anteriores, hace que nos metamos de lleno en la película, si bien algunos brillan más que otros (véase John Esponja o Atún).
Sin duda alguna, llama la atención el sadismo con el que pueden llegar a tratar algunas escenas. Sólo os digo que con una batidora se pueden hacer tremendas salvajadas. También el hecho de que la acción transcurra en cámara fija hace que podamos observar mejor a esos zombies, como actúan, sus expresiones... así como seguir de una forma mucho más fácil la historia. Está hecha para espectadores a los que no les guste pensar demasiado, o fijarse mucho en la pantalla, de ahí a que el fenómeno susto se reduzca (aunque no desaparezca, ni mucho menos). Y la comedia nos regala momentos bastante cómicos, si bien ésta brilla prácticamente en los minutos previos a la invasión zombie que sufren los novios en el día más feliz de sus vidas.
Si buscamos referencias a otras películas, 'Planet Terror' de Robert Rodríguez puede ser una de ellas. De hecho, el parecido de Leticia Dolera a la doctora psicótica es mucho. También, en cuanto a lo cómico de algunas situaciones, 'Zombies Party' o 'Bienvenidos a Zombieland' pueden verse representadas. Aun así, sería rizar demasiado el rizo. Al fin y al cabo, podemos decir con orgullo que es una peli nuestra, muy original y que hemos podido ver versionada (de mala manera, por cierto) en EEUU.
Paco Plaza ha realizado una labor excelente. Un entretenimiento que, con tan sólo 80 minutos de duración, hace que estemos pegados a la pantalla sin aburrimiento o sopor en lo que dura el film. ¿Que si la recomiendo para ir a verla? Sin duda, siempre y cuando no corras el riesgo de sufrir infartos, algunas escenas son realmente aungustiosas. No me arrepiento de haber ido, ni mucho menos, y si pudiera la volvería a ver, porque realmente, y con el típico comentario de "para ser española", es muy digna. Esperemos que funcione en taquilla. Sin duda alguna, lo merece.
jueves, 22 de marzo de 2012
"Luces Rojas" o cómo hacer al espectador pensar
Hoy, por primera vez, voy a hacer la crítica a una película que está en cartelera, así que si os gusta o llama la atención, no dudéis en ir a verla, estáis a tiempo.
'Luces Rojas' es una película del infravalorado director Rodrigo Cortés, cuyo talento únicamente fue alabado con su película anterior, 'Buried', no despreciando a la misma, que en mi opinión es también bastante decente. Sin embargo, películas o cortometrajes como 'Concursante' o '15 días', de gran calidad, no hicieron de este director a alguien más conocido.
Con 'Luces Rojas' Rodrigo Cortés nos intenta mostrar el mundo de lo paranormal y de los escépticos que no quieren creer en dicho mundo (y digo intenta, porque durante la película no podemos apreciar con claridad cuál es la posición de cada uno de los personajes, haciendo que a veces nos perdamos en el enrevesado guión del mismo director). Con un ánimo que puede percibirse desde la butaca del cine, Rodrigo Cortés hace que empaticemos sólo con una de las dos partes del hilo argumental. Y éste puede que haya sido el fallo de esta película: nadie de los que acuden al cine es capaz de verse reflejado en cuanto al mundo paranormal, sino que únicamente coincide con la pareja de físicos formada por Sigourney Weaver y Cillian Murphy.
El film trata sobre dos físicos, una más adulta y curtida profesora de universidad cuya asignatura todos queremos cursar después de ver la película llamada Margaret (Sigourney Weaver) y otro más joven e inexperto profesor llamado Tom (Cillian Murphy) cuya misión es desmontar todos los espectáculos que se lucran de la fe de las personas, así como cualquier fenómeno paranormal sucedido en la privacidad de un hogar. Sin embargo, esta misión se verá truncada cuando Margaret y Tom se encuentren con el regreso de uno de los más cotizados y famosos mentalistas, Simon Silver (interpretado por un siempre más que correcto Robert De Niro). A partir del regreso, las vidas de ambos físicos se verán altamente alteradas, haciendo en ellos una gran brecha emocional.
La actuación de los tres actores principales es la que esperamos al ir a ver la película. Quizás la más sorprendente es la de Cillian Murphy, que es capaz de cambiar de registro de una forma radical un par de veces durante la película, llevando la trama principal a partir de la segunda mitad y cargando con gran parte de ella durante la primera mitad, y no los otros dos principales, tal y como querían venderlo.
Tampoco hay que pasar por alto la actuación de los secundarios, de los cuales destacaría a Elizabeth Olsen, hermana de las conocidas gemelas Olsen, cuyo papel hace de apaleador emocional al de Cillian Murphy, haciendo que el personaje de Tom se descalabre en momentos gracias a las reflexiones que la chica le hace. Joely Richardson, que realiza las funciones de manager de Simon Silver, hace sus funciones a las mil maravillas, quedando a la altura en un reparto muy bien escogido.
En cuanto a la inspiración del director en este film, vemos una clara representación de lo que es el cine de Christopher Nolam ('Origen' o la ya comentada aquí 'El Caballero oscuro'). No se sabe muy bien en qué, porque Rodrigo Cortés ha sabido realizar muy bien sus funciones de director, pudiendo decir con la voz muy alta que esta película es únicamente suya y de su imaginación, sin embargo nos recuerda en ocasiones a la imagen o al ambiente oscuro de las películas del anteriormente mencionado director. Pero aun así, no creo que exista director que en sus películas no haya sido inspirado por el cine de otros. Al fin y al cabo, el cine no es sólo creación, también reciclaje y renovación.
¿Que si recomiendo esta película? Sí, sin duda alguna. ¿El por qué de este título? Bueno, quizás un símil más con el cine de Nolan. La película consigue un giro argumental extremo en los últimos 5 minutos, haciendo que el shock del espectador dure una vez salga del cine. Esta película pertenece al cine que hace pensar al espectador, así como esforzarse en asimilar un final para nada esperado, como ocurrió en su momento con 'Origen'. Pero no se le puede quitar el mérito a Cortés, esta película es un producto bastante decente para el cine español (si bien el reparto es extranjero, pero de actores nacionales no podemos vivir solamente), que hace que poco a poco vaya subiendo la calidad de nuestras salas. Película recomendada, sí, pero no para gente que no va al cine a pensar. Aquí pensar y disfrutar sí es compatible. Pero si vas a disfrutar únicamente, recomiendo que vayas mejor a ver otras películas en cartelera, véase 'John Carter' o 'Chronicle'. Al fin y al cabo, el cine es pura poesía. Y como la poesía, lo mejor es disfrutarla, y luego, pensarla.
miércoles, 7 de marzo de 2012
"Camino", la fuerza de una vida
"Yo le doy gracias a Dios cada día por la enfermedad de nuestra hija"
Con esta horrible frase se explica el diálogo de una película absolutamente desgarradora. "Camino", dirigida por Javier Fesser, narra la historia de una niña de once años perteneciente a una familia del Opus Dei que se enfrenta a algo completamente desconocido para ella: el amor. Con unos personajes bárbaros, y una historia tremenda, se nos muestra el "camino" del amor y la decadencia, con un final nada feliz (aunque la última escena no nos haga pensar eso). Camino es una niña que, además, nos aporta un espíritu vital y optimista increíble pese a su enfermedad, nada que ver con lo que la madre nos hace sentir cuando la vemos en pantalla. La enfermedad supone el inicio que una táctica para ir destrozando poco a poco a la familia de Camino, simplemente por las lecciones morales que día sí y día también da esa niña con 11 años de edad. Y es que, aunque parezca mentira, la enfermedad y muerte de camino (no os he destripado nada, que desde el principio se sabe que vas a ver la muerte de una niña) no es más que la historia central, derivándose de ella gran parte del resto de la película. Que Camino esté enferma o no es algo que esperamos ver. Sin embargo, a lo que no nos acostumbraremos viendo la película es a la gran paleta de sentimientos que el director pone a nuestra disposición en este film.
Camino es una niña que desde el minuto uno nos enamora, y ayuda mucho el empeño y la actuación de Nerea Camacho, la actriz que interpreta a la niña. La forma que el espectador tiene de empatizar con el personaje de Camino pocas veces se ve en el cine. Los sentimientos que nos transmite la película somos capaces de sentirlos en nuestras propias carnes, desde alegría hasta una tremenda tristeza, así como la mayor de las rabias. Y hay algo que hace esta película especial: mucha gente sólo es capaz de verla una vez. Es una película que nos marca, que nos hace replantearnos cosas, y que desde el principio nos adelanta que lo vamos a pasar mal, muy mal.
Es una película en modo de flashback, que en ningún momento se hace pesada, si bien lo que el espectador busca es que se pase rápido por la tristeza constante con la que se ve. Y una cosa hay clara, y es que el odio que sentimos a determinados personajes, no es un odio irracional, sino más bien un odio motivado por la forma de contar la historia. No se trata de ideologías, sino de formas de ver una misma situación mediante la personalidad de cada uno de ellos. Porque hasta la madre, dura y en ocasiones egoísta, tiene pequeños momentos de debilidad que, a duras penas, la humaniza. La hermana (interpretada por Manuela Vellés) es el nexo de unión entre el padre y la madre, y aunque en ocasiones la queremos apartar de la pantalla por su obsesión a negar la realidad, en otras nos sirve para ver que Camino es feliz dentro de su tortura, y ella, en ocasiones, ayuda (como la canción que le canta, momento tierno donde los haya).
Pero sin duda alguna las dos figuras que resaltan en esta película son tanto Camino, como su querido padre, Jose, interpretado por un magistral Mariano Venancio. Se trata del personaje que nos alivia en este duro sendero de sufrimiento y dolor, y sin duda, el más querido por todos los que hemos visto la película. Su amor por su hija traspasa las pantallas, y nos llega de una forma totalmente voraz.
Mención especial merece la escena de la playa, una de las que mejor ejemplifican lo que es Camino: una película donde amor y devoción luchan, con la victoria de la primera a pesar del triste final. Los dualismos entre ambas son constantes, y la escena final es en la que más podemos observarlo.
Hay escenas que incluso llaman más la atención, y nos hacen meternos directamente en la piel de Camino, como su lucha constante con el ángel de la guarda, la cual sufrimos a más no poder. Camino, en sus sueños, nos hace partícipes, y nos describe los sentimientos que en ese momento pasan por su débil cuerpo.
En cuanto a las controversias, el director siempre ha afirmado que tomó la historia de Alexia, la niña en proceso de beatificación, pero que no se trata de una biografía. Ha cogido varios casos y los ha unido en una misma película no con el fin de ridiculizar al Opus Dei, sino con el fin de hacernos ver de que antes de la devoción a una Iglesia, o de unos pensamientos, están nuestra familia, nuestros amigos y todo el amor que sentimos hacia ellos: en cuestiones de salud, enfermedades, muerte, no todo vale.
Así, es de las mejores películas que he visto en mi corta vida. No sabría decir si la mejor, pero todo lo que me hizo sentir, y todo aquello que vi y que me hizo reflexionar hoy en día lo sigo teniendo presente.
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